lunes 16 de febrero de 2009

Fenix



Te vistes de rojo, tafetán carmín barato y lentejuelas. Esta noche no será verde. Debajo, un fajín esconde tus doce kilos de más. Un relleno de papel muy bien ubicado levanta esos senos falsos y crean la voluptuosa ilusión que deseas. El nailon de las medias sube lentamente por tus piernas mal rasuradas. Los tacones gastados, menos rojos que el carmín, sostienen tus sesenta y cinco años. El dulce lamento del tintinear dorado de las pulseras en tus brazos velludos te distrae de tus pensamientos. Para hacer juego, te enganchas una prominente peluca de rizados cabellos pelirrojos para ganar unos centímetros de altura. El polvo blanquecino cubre tus arrugas, tus tristezas, tus desamores, tus ojeras, tus recuerdos. El rímel pastoso inunda tus pestañas, enmarcadas con las sombras rosadas que cubren tus parpados. Te aplicas el oleo brillante en los labios, rojo también. Finalmente te colocas en tu espalda las grandes alas de plumas anaranjadas y doradas. Afuera, lejos del camerino, la gente grita tu nombre. Te llaman. Te paras frente al espejo. Una vuelta. Caminas. Te miras fijamente, repasando los detalles. Una lágrima intenta infructuosamente escapar cuando recuerdas la imagen de tu madre muerta la noche anterior. Estaba vestida de rojo. Lo único que lamentas es no haber tenido el valor suficiente para decirle que ya no te llamabas Patricio, que ahora tu nombre era… “Esmeralda, Esmeralda, Esmeralda”, grita la gente afuera. Ya lo demás no importa. Sonríes al espejo, mostrando tus dientes color nicotina. Golpean tu puerta. Ya es hora y sales al escenario. Esta noche renaces de las cenizas. Piensas: “Fenix”
Foto: Marcello Bonfanti, texto: Haldar F. Savery

viernes 6 de febrero de 2009

AUSENCIA




Pido disculpas a mis amigos y asiduos lectores quienes al pasar por acá en búsqueda de material nuevo para leer no han encontrado nada. En este momento podría decirse que no ando en buen estado de ánimo. He pensado en todo las cosas que quiero escribir, pero no paso de allí, solo ideas. Pero no llego a tener el suficiente entusiasmo como para sentarme a escribir. A eso debo sumar que carezco por los momentos de una herramienta de trabajo, o sea, estoy sin computadora. ¿Cuanto tiempo durará esta ausencia? No lo se. Pueden ser un par de días, una semana, un mes.


Así que este blog estará temporalmente en “standby” hasta que los ánimos se restablezcan, hasta que se aclaren las cosas un poco en mi vida, hasta que la tristeza, el malestar, la ansiedad puedan encontrar una puerta por donde salir, hasta que la fe se restablezca.


De esta manera me despido “temporalmente”. Les dejo un fuerte abrazo a todos.

Foto: Haldar F. Savery

lunes 26 de enero de 2009

EL REGRESO




Se terminó el año, se terminaron las vacaciones. Ya estoy de regreso en casa desde hace unas dos semanas. Ha sido difícil empezar la rutina. Fue difícil volver a Jamaica, dejar atrás mi país, los amigos, la familia. Incluso había estado rehuyendo del blog, evitándolo. No sabía que escribir, por donde empezar. Pero acá estoy, al fin pude. Antes que nada les deseo lo mejor del mundo a todos en este nuevo año. Año de crisis mundial, de transformaciones, año del búfalo (para los chinos). Es también el comienzo del segundo año de este blog. Así es, mi blog ya cumplió un año ahora en enero. Ha sido un año lleno de gratificaciones, de experiencias. A pesar de que llevo escribiendo desde hace mucho tiempo (poemas, cuentos cortos, cartas de amor), nunca había experimentado la sensación de que otros (ustedes) me leyeran, y sobre todo comentaran sobre lo leído. El blog me ha forzado a escribir, a mantener un ritmo de “creatividad” activo, me ha reencontrado con el placer de escribir, de imaginar, de crear. También la gran oportunidad de conocer a otros que también sienten esa debilidad por la palabra, de leerlos, de aprender de ellos, de conocer otros mundos, otras personas. Aprovecho también para agradecerles (aunque suene a memo de oficina) a ustedes, quienes con sus comentarios me han hecho crecer en este mundo de la escritura. Haciendo una revisión a vuelo de pájaro sobre mis publicaciones, he podido observar un desarrollo, una búsqueda de un estilo (tal vez no totalmente definido), una madurez, y eso se lo debo al blog y a sus comentarios. Debo ponerme al día con sus blogs y también comenzar a escribir, continuar con las historias sin terminar.


Y como todo año que comienza, en el que todo inicia con una nueva cara, he estado intentando cambiarle la cara a mi página, aunque ha resultado en un verdadero desastre. En eso de querer cambiar la plantilla, perdí todos los “gadgets” que tenia publicados (no se si pueda recuperarlos, y si hay una manera, no se cual es). Reconozco que no soy un experto en esto de páginas web y diseño, más bien un “autodidacta”. La imagen que presenta ahora el blog tal vez no sea la definitiva, pero por lo menos se puede leer y tiene cierto orden visual (eso creo!). Ya irá mejorando poco a poco, como el ave Fénix que renace de las cenizas.


Rápidamente les comento que mis vacaciones en Venezuela fueron gratificantes a pesar de encontrar un país en medio de una crisis política y económica. Fue bueno para el alma encontrarse con la familia, los padres, los amigos, los amigos de muchísimos años sin ver, con los lugares, la comida, la gente en la calle, con la metrópoli, con los pueblos. Todo sirvió para sentirse lleno, feliz. Las fotografías ya las iré publicando en mi otro blog.


Un abrazo a todos.
Foto y texto: Haldarf F. Savery

lunes 15 de diciembre de 2008

Carta de Navidad



Ya llegó el momento de despedirse hasta el próximo año. Mañana me voy de vacaciones a mi país. Tengo más de dos años sin ir a Venezuela y en ese tiempo muchas cosas han cambiado allá. Me encontraré con una nueva moneda, con un país en una situación política y económica no muy favorables, para no decir malas. También veré a mis padres y a mis amigos. Incluso me reuniré con unos amigos que tengo unos 25 años sin ver. Visitaré la ciudad de Mérida, en Los Andes venezolanos, ciudad donde realicé mi carrera universitaria y a la que tengo muchos años sin visitar. Allí pasearé por los páramos en búsqueda del “Enmascarado Anónimo” para que me cuente el final de su historia y en Caracas visitaré las viejas casa con sus zaguanes y patios interiores para tomarme un café con Eloísa y escuchar sus historias. Traeré muchas fotografías que ya compartiré con ustedes. Les había prometido visitarlos en sus blogs, pero me ha sido imposible, pues estos días han sido de carreras, de compras, de trabajo, de preparación del viaje. Así que ya será en enero. Y en enero mi blog cumplirá un año. Ha sido un año de muchas experiencias, vivencias en este país, a nivel de relaciones, de trabajo, de crecimiento, de meditaciones, de alegrías, de tristezas y depresiones, de producción creativa (gracias al blog) y en el que deje de fumar. Por vez primera he sentido el placer de que otros lean y comenten lo que escribo y esos han sido ustedes. Ustedes, amigos de letras, poesías, confesiones, palabras, historias y vivencias. Es increíble lo mucho que se puede conocer a los demás por lo que escriben. A muy pocos de ustedes los conozco mas allá del blog, solo tengo sus palabras y sus sentimientos, sus ideas y visiones del mundo y alguna fotografía de unos y de otros a veces solo un seudónimo. Están lejos, en diferentes lugares del mundo pero esa distancia se ha hecho corta a través de este medio. Me han hecho crecer con su apoyo al leerme. Y por eso mil gracias. Por leerme, por dejar su comentario, por sus palabras. Muy poco hablo de mí por este medio, pero dejo mucho de mí en mis palabras, en mis historias y mis personajes. Hay mucho de mí en Lorenzo, El Enmascarado, Camila, B-203K, Manuela, Carmen, Ramiro y otros de mis personajes.

Solo les deseo que pasen una hermosa navidad. Les dejo un aguinaldo venezolano de regalo de navidad y unas fotografias en mi otro blog de una celebracion navideña jamaiquina llamada Jonkanu. También les envió muchos abrazos fuertes y cálidos y besos. Ya nos “veremos” en enero. Cuídense.


Su amigo


Haldar

viernes 12 de diciembre de 2008

Me again!




Estos días he aprendido lo dependientes que a veces nos volvemos de las tecnologías. Hace aproximadamente unas tres semanas me quedé sin computadora hasta el día de hoy. Una subida de pico eléctrico la dañó. Eso implicó volver a configurarla completamente, con las consecuencias que eso trae, además del tiempo, la pérdida de toda la información que en ella había. Pero como había aprendido la lección la otra vez, tenía almacenada toda la info en un disco duro portátil. Así que la pérdida fue realmente mínima: algunos documentos que se pueden recuperar por otros medios y unas pocas fotografías (esas si son pérdida total). Pero lo más importante era no poder acceder a internet (en esta ciudad no existen lo que conocemos como ciber cafés). Hay lugares donde hay conexión inalámbrica pero debes llevar tu propia laptop. No tengo laptop. Como decía, no tenía acceso a internet, no por lo menos desde casa en las horas que dedico escribir o revisar sus sites. Podía escribir a la manera antigua, con lápiz y papel, pero prácticamente con el uso de las computadoras uno va perdiendo hasta esa habilidad. Debo confesar que mi letra ha empeorado en los últimos 10 años. Hoy en día solo escribo al firmar un cheque o el libro de algún mensajero que trae correspondencia a la oficina. Las computadoras se han convertido en una extensión de nuestra mente, de nuestras ideas. Y verdaderamente es más rápido escribir en Word que con bolígrafo y papel. Además es más agradable. ¿Pueden imaginarse trabajar en una oficina sin internet? ¿Sin computadoras?
En la oficina tengo una computadora y un equipo, pero últimamente ha sido tanto el trabajo, que apenas tengo tiempo de revisar mi email. Muchas ideas se amontonaban en mi cabeza queriendo ser escritas. Muchos los deseos de pasar por sus blogs y leer las cosas nuevas escritas y terminar las cosas escritas en el mío. Pero al fin estoy de vuelta, he agregado las direcciones de sus sites de nuevo a “mis favoritos” y ahora solo tengo que ponerme al día. Debo hacerlo este fin de semana, pues el miércoles que viene salgo de vacaciones a Venezuela por tres semanas. Como ven, ahora mi tiempo es poco, pero haré lo posible de pasar a visitarlos y trataré de ponerme al día. Abrazos (¡aun no se han librado de mi!, jejeje)