Son las cuatro y algo acá en esta Jamaica del fin del mundo y estoy sentado en la oficina de un viernes por la tarde, sin mucho que hacer (mejor dicho, sin hacer nada de trabajo). Me dedico a pasear por Internet, buscando no se que cosa, algo que no sea política ni rollos mundiales. Reviso mi blog pa’ ver si a alguien se le ocurrió pasar por allí y dejar dicho algo. Paseo por otros blogs, conocidos, nuevos, en fin. Y leyendo todo lo que los blogeros escribimos allí (me incluyo), unos más que otros, me preguntaba acerca de las personas detrás de las palabras. Esos seres de carne y hueso que nos muestran sus sentimientos, ideas, puntos de vista respecto a la vida a través del verbo. Cómo son físicamente? Qué hacen? Como es su vida real? Es extraño pensar en eso. Yo soy un nuevo en esto de los blogs (un par de meses creo, o tres?) y al igual que todos los demás, siento una pasión por las letras, por escribir, por leer (y ser leído), y disfruto haciéndolo (aunque no tengo el tiempo para hacerlo con la frecuencia que deseo). Y es realmente un mundo extraño. No es el Messenger, o el email, es algo que va más allá. Es un mundo lleno de fantasías, verdades, sentimientos, historias…, pero siempre me queda la intriga de saber como es quien se encuentra tras las palabras. Es como leer un libro en tiempo real, donde las historias a veces aun están calientes y puedes sentir incluso al autor detrás de la pantalla del computador. Trato de imaginar las caras. Yo realmente soy muy visual y puede que eso me lleve a lo otro. Pero es imposible no quedar atrapado aquí. Poder leer todas esas historias, algunas de ficción, otras no tanto, de gente lejana que logra hacerse cercana solo con unas palabras que a veces hacen que se me escape alguna lágrima. Bueno, creo que es hora de irme, es viernes. Estoy cansado. Cambio y fuera…